Durante el procedimiento se incautaron teléfonos celulares, elementos punzocortantes —conocidos en la jerga carcelaria como “facas”—, cuerdas, infusiones alcohólicas artesanales (denominadas “pajarito”) y otros utensilios prohibidos.
El operativo tuvo como finalidad prevenir riesgos dentro de la unidad, evitando la presencia de objetos que pudieran ser utilizados para agresiones, intentos de evasión o cualquier otra situación que comprometiera la seguridad del penal.
La requisa fue llevada a cabo por agentes del Área de Seguridad Interna, con la colaboración del personal de Traslados, Educación, Trabajo, Judiciales, Mesa de Entrada y Enfermería.
Este tipo de controles forman parte de las estrategias de prevención y seguridad implementadas para resguardar la integridad tanto de las personas privadas de la libertad como del personal penitenciario.