Todo ocurrió en horas de la tarde, cuando efectivos recorrían la zona rural de Campo Grande y observaron a varios hombres reunidos junto al canal. Al intentar identificarlos, uno de ellos reaccionó con alteración y se negó a brindar sus datos. Esa actitud obligó a los uniformados a trasladarlo a la dependencia policial bajo contravención, en cumplimiento de la normativa provincial.
Una vez en la Comisaría 44, y tras confirmar su identidad, se solicitaron los antecedentes judiciales. Fue entonces cuando surgió la sorpresa: el joven tenía un pedido de captura emitido por la Cámara Penal Conclusional de Tucumán, vinculado a una causa penal iniciada hace más de cinco años. El hallazgo transformó un procedimiento menor en un hecho de relevancia institucional.
Este resultado pone en evidencia la importancia de las tareas de prevención que se realizan diariamente en barrios y zonas rurales. Lo que parecía un operativo rutinario se convirtió en la detención de un prófugo que había logrado evadir a la Justicia en su provincia de origen.