La iniciativa se enmarca en el trabajo articulado entre provincias para reforzar los mecanismos de control y monitoreo ambiental. En este contexto, el DPA cumple un rol central en la fiscalización de las actividades, promoviendo un equilibrio entre el desarrollo hidrocarburífero y la preservación del recurso hídrico.
Como autoridad de aplicación en Río Negro, el organismo verifica que las empresas operen bajo estándares de seguridad y cuenten con capacidad de respuesta inmediata ante cualquier eventualidad que pudiera impactar en el río.
El trabajo articulado entre provincias cobra especial relevancia al tratarse de un sistema compartido: cualquier incidente en una margen impacta directamente en la otra. Por eso, la cooperación técnica con La Pampa permite avanzar hacia criterios unificados, inspecciones conjuntas y optimización de recursos.

Actualmente, Río Negro y La Pampa avanzan en la consolidación de un protocolo unificado de monitoreo ambiental, que incluye la participación de organismos técnicos como el COIRCO, el Comité Técnico Fiscalizador (CTF), el DPA y las empresas del sector.