Todo comenzó cerca de las 17, cuando efectivos que realizaban tareas de prevención observaron una Citroën Berlingo circulando a alta velocidad por la zona de calle Petuñas y Félix Heredia. El vehículo llamó inmediatamente la atención porque no llevaba colocada la chapa patente trasera.
Sin embargo, la situación se volvió todavía más sospechosa cuando el conductor advirtió la presencia policial y aceleró para escapar. Ante esa maniobra, los uniformados iniciaron una persecución utilizando sirenas para intentar detener la marcha del utilitario.
Luego de varias cuadras, el móvil policial logró interceptar la camioneta y controlar la situación. En ese momento, los efectivos identificaron a un hombre de 33 años y realizaron una inspección preventiva sobre el rodado, en el marco de las facultades establecidas por la Ley Orgánica de la Policía.
Dentro de la Berlingo encontraron una bolsa negra con varios envoltorios que contenían una sustancia blanquecina. A raíz de ese hallazgo, se dio inmediata intervención a la Fiscalía Federal y se convocó al personal especializado de Toxicomanía.
Más tarde, los especialistas confirmaron que se trataba de 44 gramos de cocaína fraccionados en distintas bagullos, una modalidad que suele estar vinculada a la comercialización de estupefacientes.
Pero el procedimiento no terminó ahí. Paralelamente, los efectivos comenzaron a verificar la documentación y los números identificatorios del vehículo. Fue entonces cuando descubrieron que la patente colocada pertenecía en realidad a otra Citroën Berlingo.
Finalmente, mediante la verificación del motor y el chasis, se estableció la que el utilitario había sido robada el pasado 25 de febrero en jurisdicción de la Comisaría 20° del Parque Industrial de Neuquén.
El operativo permitió no sólo recuperar el vehículo sustraído, sino también secuestrar la droga y avanzar con dos investigaciones judiciales vinculadas tanto al narcotráfico como a la adulteración registral del rodado.