El monitoreo permanente y el despliegue preventivo de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, el Cuerpo de Seguridad Vial de la Policía de Río Negro y las guardias de Protección Civil son determinantes para acompañar a los viajeros y brindar información actualizada sobre el estado de los principales corredores.
La jornada comenzó con un escenario complejo. Las intensas heladas registradas durante la noche dejaron extensos sectores con hielo sobre la calzada, una situación que obligó a restringir la circulación en distintos tramos hasta que las condiciones permitieran un tránsito más seguro. Las bajas temperaturas también favorecieron la formación de hielo negro, uno de los riesgos más difíciles de detectar para quienes conducen.
Con el paso de las horas y el aumento de la temperatura, el panorama comenzó a cambiar. Hacia el mediodía, la transitabilidad mostró una mejora importante en buena parte de la red vial provincial y nacional que atraviesa Río Negro. Sin embargo, la recuperación no fue uniforme y todavía persisten sectores donde la adherencia continúa siendo reducida, por lo que las recomendaciones preventivas siguen plenamente vigentes.

Uno de los corredores que evidenció una evolución favorable fue la Ruta Nacional 40 entre Bariloche y El Bolsón. Allí mejoraron las condiciones de circulación respecto de las primeras horas del día, aunque permanecen algunos tramos con baja adherencia y las banquinas continúan cubiertas de nieve, por lo que se aconseja reducir la velocidad y conducir con máxima atención.
En la Ruta Nacional 23, en tanto, continúan registrándose sectores con barro sobre los tramos de ripio y presencia de hielo en la calzada asfaltada. Estas condiciones obligan a mantener una conducción prudente durante todo el recorrido, especialmente en zonas donde las sombras prolongan la permanencia del hielo.
La situación más delicada sigue concentrándose a la altura de Ñorquinco. En ese sector permanece nieve sobre la calzada, lo que provoca baja adherencia y exige redoblar los cuidados. Además, continúa siendo obligatoria la portación de cadenas mientras los equipos viales avanzan con las tareas de despeje para mejorar las condiciones de circulación.

Durante toda la jornada, el trabajo preventivo fue constante. Personal de la Agencia Provincial de Seguridad Vial mantuvo el monitoreo de los corredores y la actualización permanente de los partes de transitabilidad, permitiendo que los conductores contaran con información precisa antes de iniciar sus viajes o al momento de reanudar la marcha una vez levantadas las restricciones.
A ese despliegue se sumó el Cuerpo de Seguridad Vial de la Policía de Río Negro, con presencia en distintos puntos estratégicos para ordenar la circulación, asistir a los automovilistas y reforzar las tareas de prevención en los sectores más comprometidos por las condiciones climáticas. En paralelo, las guardias de Protección Civil permanecieron operativas para responder ante cualquier contingencia y coordinar acciones con los distintos organismos que intervienen durante la temporada invernal.
Desde el Ministerio de Seguridad remarcaron que, si bien la mejora registrada al mediodía permitió recuperar la circulación en gran parte de los corredores, el invierno impone desafíos en las rutas rionegrinas. Por eso insistieron en la importancia de consultar el estado actualizado de los caminos antes de viajar, respetar las indicaciones del personal que trabaja sobre el terreno, portar cadenas cuando sean obligatorias y adaptar la conducción a las condiciones de la calzada. La prevención sigue siendo la mejor herramienta para que cada viaje llegue a destino de manera segura.