Equipos de la APSV recorrieron la Ruta Nacional 23, en el sector de Cipresales, donde verificaron que los tramos asfaltados permanecen despejados y en buenas condiciones para circular. Al mismo tiempo, detectaron barro y sectores gredosos en los caminos de ripio, una situación habitual luego de las precipitaciones y que exige una conducción más prudente.
Por otra parte, los controles y patrullajes también se extendieron a la Ruta Provincial 82. Allí, los agentes confirmaron que el pavimento se encuentra libre de hielo y nieve y que el tránsito es fluido. En los sectores no asfaltados, en cambio, se mantiene la presencia de barro, por lo que se insiste en reducir la velocidad y respetar las indicaciones del personal desplegado en la zona.
A su vez, la prevención alcanzó la Ruta Nacional 40, en el tramo comprendido entre el ingreso al aeropuerto y la intersección con la Ruta Provincial 82. Durante el recorrido no se registraron novedades y se constató que la calzada permanece libre de hielo y nieve. Sin embargo, las intensas lluvias registradas en la región obligan a conducir con mayor atención debido a la disminución de la visibilidad y de la adherencia.
El trabajo preventivo que desarrolla la APVS permite seguir de cerca la evolución de las condiciones de las rutas durante el invierno, una época en la que el estado del tiempo puede cambiar en pocas horas. Los patrullajes permanentes y la presencia del personal en los distintos corredores turísticos y productivos son fundamentales para brindar información actualizada y reforzar la seguridad de quienes circulan por la cordillera rionegrina.