En Río Negro, la conservación del suelo forma parte de una política ambiental sostenida que se expresa tanto en las acciones de control y fiscalización ambiental como en proyectos de restauración y recuperación de áreas degradadas, consolidando una gestión integral basada en la prevención, el seguimiento y la recomposición ambiental.
A través de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, la Provincia trabaja de manera permanente en la evaluación y monitoreo de proyectos productivos, industriales, energéticos, mineros y de infraestructura, verificando el cumplimiento de las medidas ambientales establecidas para proteger los recursos naturales y promover un uso responsable del territorio.

La planificación ambiental constituye una herramienta clave para la conservación del suelo. Por ello, desde las etapas iniciales de cada proyecto se analizan los posibles impactos sobre el ambiente y se establecen medidas destinadas a prevenir, minimizar o compensar las intervenciones necesarias para su desarrollo. Este trabajo se complementa con inspecciones periódicas y tareas de fiscalización en campo que permiten realizar un seguimiento continuo de las actividades autorizadas en distintos puntos de la provincia.
La protección del suelo también se materializa en iniciativas concretas que buscan revertir procesos de degradación y fortalecer la gestión ambiental del territorio. Entre ellas se destaca el proyecto GIRSU Alto Valle, una de las principales políticas ambientales de la provincia en materia de gestión integral de residuos en el Alto Valle.

La iniciativa impulsa el cierre progresivo de basurales a cielo abierto y la implementación de infraestructura adecuada para el tratamiento y disposición final de residuos sólidos urbanos, contribuyendo a prevenir la contaminación del suelo y mejorar las condiciones ambientales de las localidades involucradas.
Otro ejemplo es el trabajo que se desarrolla en el Área Natural Protegida Río Azul – Lago Escondido (ANPRALE), donde se llevan adelante acciones de restauración ambiental en sectores afectados por incendios forestales. Las tareas apuntan a recuperar la estabilidad de los suelos, reducir los procesos erosivos y favorecer la regeneración de la vegetación nativa, contribuyendo a la recuperación integral de los ecosistemas impactados.

Asimismo, la Secretaría supervisa la implementación de medidas de recomposición y remediación ambiental en distintos proyectos y actividades que requieren la recuperación de áreas intervenidas. Estas acciones permiten restaurar condiciones del terreno, promover la recuperación de la cobertura vegetal y asegurar el cumplimiento de los compromisos ambientales asumidos durante el desarrollo de las distintas iniciativas.
La conservación del suelo es una responsabilidad compartida y una tarea que se construye todos los días. A través de la planificación, el control, la restauración y la gestión ambiental, Río Negro continúa fortaleciendo políticas públicas orientadas a proteger uno de los recursos más importantes para el presente y el futuro de la provincia.